jueves, 16 de febrero de 2012

Frases de amor


El amor verdadero no espera a ser
invitado, antes él se invita y se
ofrece primero.
Fray Luis de León
Attachment
La amistad es un amor que no se
comunica por los sentidos.
Ramon de Campoamor
Attachment
Ama como puedas, ama a quien puedas,
ama todo lo que puedas. No te preocupes
de la finalidad de tu amor.
Amado Nervo
Attachment
A fuerza de hablar de amor, uno llega
a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es
la pasión más natural del hombre.
Blaise Pascal
Attachment
El Amor es el significado ultimado de
todo lo que nos rodea. No es un simple
sentimiento, es la verdad, es la
alegría que está en el origen de
toda creación.
Rabindranath Tagore
Attachment
El amor nace de un flechazo;
la amistad del intercambio frecuente
y prolongado.
Octavio Paz
Attachment

Gracias Amiga Por Estar Ahí


Gracias Amiga Por Estar Ahí
cuando Más Te Necesito,
por Mostrarme Con Amor
que Los Cielos Lucen Limpios
dentro De Tu Corazón.

Gracias Amiga,
por Enseñarme Que El Equilibrio
y La Paz Alimentan Mis Sentidos,
y Que La Luna Brilla Dentro De Mi
para Alumbrar Mi Camino.

Gracias Amiga,
por Convertirte En La Estrella
más Preciada De Mi Vida,
por Brillar Dentro De Mí
alejando Mis Desdichas.

Gracias Amiga,
por Tus Palabras De ánimo,
que Elevan Mi Espirítu
que Me Hacen Sentir Fuerte
para Seguir Caminando.
Gracias Amiga,
por Convertirte En La Estrella
más Preciada De Mi Vida,
por Brillar Dentro De Mí
alejando Mis Desdichas.
Gracias Amiga,
por Sembrar El Bienestar En Mi Alma,
haciéndome Recapacitar Con Calma
lo Que A Veces Me Torturaba,
y Por Darme A Oler
el Aroma De La Esperanza.

Hoy Te Agradezco Con Todo Mi Corazón,
El Apoyo De Tu Mano
Cuando Mi Alma Desvanecía,
te Agradezco Que Llenaras Mis Días
con Tu Alegría Cuando La Tristeza
hacía Presencia En Mi Vida.

Hoy Doy Gracias A Dios Por Haberte
puesto En Este Mundo, Donde Existo Yo.

Los amigos no se gastan a menos que los uses.


Los amigos no se gastan a menos que los uses.

"Los amigos tienen un lugar especial en mi corazón. Muchas veces le he agradecido a Dios
por habernos dado su amistad.
 
Al practicar la amistad he aprendido algunos principios, como los que señalo a continuación:
 
1.- Memoria:
Aunque hoy nos separe la distancia, debemos recordar siempre al amigo a la amiga que en algún momento nos consoló, nos hospedó, nos animó, nos amó.
 
2.- Prudencia:
Debemos respetar el horario de nuestros amigos.
No invadamos su privacidad, creyendo que el ser amigos nos da derechos absolutos sobre su vida.
 
3.- Sinceridad:
No hay verdadera amistad sin una confianza plena. Todo tiene que estar sobre la mesa. Yo creo en la amistad "a corazón abierto".
 
4.- Humildad:
Necesitamos la humildad para pedir perdón cada vez que nos equivoquemos. Necesitamos también amplitud de corazón para saber perdonar.
 
5.- Generosidad:
En la verdadera amistad no se busca recibir sinodar. Entre amigos entregamos nuestro tiempo, nuestro afecto, nuestras oraciones, nuestro dinero.
 
"Colmado de felicidad o de sufrimiento, el corazón tiene necesidad de compartir. Porque alegría compartida es doble alegría, y dolor compartido es la mitad de dolor.
 
"Cuidemos de nuestras amistades; no las usemos. Los amigos que se usan, se gastan; pero los amigos bien cuidados, duran muchísimos años.

Buscándonos


Buscándonos

Nadie encuentra lo que no está buscando. No es verdad que las cosas aparecen de pronto; que, sorpresivamente, cuando para la lluvia, vemos una hermosísima flor en el tallo en el que antes no había nada. Allí hubo, por lo menos, un capullo cerrado, algo que estaba por abrirse, por transformarse en flor...

Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Por soledad. O por dolor. O por ganas de revivir la vida insuflándole oxígeno a los pulmones. O porque sí. ¿Por qué explicarlo todo? ¿Por qué decir que la causa, el efecto, que la casualidad no existe, que...? Mejor pensemos que lo importante es que, cuando no hay alguien a nuestro lado, no hacemos tostadas, no gastamos el frasco de perfume, duran menos las latas de atún y más las milanesas en el freezer, compramos con más nostalgia que alegría un ramito de flores para llevar a casa, y estrenamos muy pocas cosas. Se van yendo las ganas, como se va la luz, poquito a poco... Y la noche nos asesta su golpe con el recuerdo, nos envía sus fantasmas más tristes, sus sombras incansables e inclementes. La noche que no termina nunca, que crece, que atormenta, que entrevera nombres, que ronda, que agiganta las lágrimas hasta transformarlas en un océano. Estamos solos porque no hacemos una llamada. Porque no damos el paso que nos acerca.

Porque no decimos la primera palabra que se transforme en puente. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Por qué crees que tu y yo nos encontramos? ¿Desde dónde venías acercándote? ¿Desde cuándo yo esperaba que llegaras? ¿Por qué yo? ¿Por qué tu? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué crees que no te desviaste, con otro rumbo, que no fuiste más hacia el sur, o más al norte, o al otro lado del mar incalculable? ¿Por qué piensás que me detuve para que pudieras alcanzarme, extender las dos ramas de tus brazos, abarcarme con toda tu ternura como diciéndome "ahora ya no te parará nada malo, nada triste, nada cruel"; podes dejar de llorar, podes dormir con los ojos cerrados, mansamente y, al despertar, no estarás solo... Nunca más estarás solo. "¿Y yo estaré sola nunca más...?" ¿Por qué? Porque los dos estábamos buscándonos.

Porque desde aquella lejana, lejanísima primera vez que nos vimos, quedó un delgado, finísimo, invisible hilo uniéndonos... un hilo que nada puede cortar, un hilo que atraviesa paredes, muros, montañas... un hilo indestructible que no soltaste, que no solté, y que al fin volvió a reunirnos para que la historia termine su retrato, tal vez poniendo un poco menos de tonalidad en la paleta, o distintos colores y brillos, pero retornando a los dos mismos protagonistas.

Tu y yo. Regresando. Volviendo al paraíso prometido que salimos a buscar sin saber que lo teníamos tan cerca, debajo de los pies. Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Nadie encuentra lo que no está buscando.
Poldy Bird

domingo, 12 de febrero de 2012

¡Gracias Señor por lo que ignoras!


Hola Señor,
soy yo... ¿me recuerdas?, estoy seguro que sí.
Siempre te he agradecido por lo que me has dado y porque me has respondido cuando te lo he pedido, pero hoy quiero agradecerte por las peticiones que ignoras...
Así es... aunque suene extraño quiero agradecerte por no hacer caso de esas peticiones absurdas que muchas veces en momentos tristes o de angustias en mi vida te he hecho...
Gracias por no darme el dinero extra que me hubiera quitado la paz.
Gracias por no darme ese trabajo lejano que me hubiera alejado de mi familia.
Gracias por no darme fortunas ni fama que me hubieran hecho insensible y frío.
Gracias por no darme el conocimiento que me hubiera hecho pensar que no te necesitaba.
Gracias Señor, pues no me das lo que no es bueno para mí.
No me das aquello con lo que me puedo lastimar o alejar de ti.
Y aunque en el momento me haya enojado, ahora te doy gracias,  pues no me das lo que no me es útil.
¡Gracias Señor por lo que ignoras!