viernes, 11 de julio de 2014

Amor secreto… amor de Internet

Amor secreto… amor de Internet
¿Quién no ha tenido un amor secreto?
Ese amor que te llena el alma, que te da ganas de vivir cada día hasta el último momento.

Un amor secreto siempre es lindo, porque no tiene la responsabilidad de un amor que se nombra a la luz del día, esos amores que tenemos guardados en un rincón del corazón, de esos que nombramos a voz bajita para que nadie los sepa.

Muchas veces estamos solas, nuestra vida no nos satisface, no estamos contentas y entramos a una rutina del que parece que nunca podremos salir, nos levantamos, nos acostamos sin variar nada en nuestra vida y de pronto se hace la luz.

Entramos aburridas a un chat cualquiera, a hablar de cualquier cosa, a ver sólo nicks, no sabemos quienes son, y sin darnos cuenta nos vemos envueltas en una conversación con un extraño que parece que nos conociese de toda la vida. Desahogamos nuestra vida contándole nuestras cosas, y poco a poco sin darnos cuenta, tenemos un amor secreto, un amor de Internet.

De pronto somos felices, la luz del día se nos hace linda, apenas nos aguantamos a que llegue otra vez la hora de encender el pc y ver si nos ha enviado algo… y así es, hemos recibido un email.
Recibimos emails, postales y cartas de amor, diciéndonos cosas lindas que hace tiempo no escuchamos. Corremos a contárselo a nuestras amigas, estamos muy felices, nos sentimos enamoradas, y la relación de la casa que era mala, ya no nos importa, pues nuestra razón de vivir no está en ese hogar, está en nuestro computador.

Hacemos nuestras cosas corriendo, queremos estar tan pronto sea posible sentadas frente a la pantalla, esperando que llegue ese amor que un día llegó de forma inesperada cuando nada tenía sentido.

Eres feliz, estás con tu amor, ahora ya no basta la computadora, queremos más, llamamos por teléfono, y ¿qué importan las facturas telefónicas? Estamos enamoradas, tenemos un amor secreto, ¡qué felicidad! ¿Verdad?

Es bonito volver a sentir pasión por alguien. Ya hablamos, cada vez nos hacemos más íntimos, ya tenemos deseos de estar con él, pero no se puede, estás lejos de esa persona, la distancia es un obstáculo que te hace sufrir mucho, pues lo que más deseas es estar con él, hacer el amor, reír, y planear cosas con tu amor.
Y lo más triste de estas historias es la lejanía, y lo peor para nosotras es el qué hacer con la persona que tenemos a nuestro lado.

Todo tiene sus ventajas y desventajas, hay que pensar mucho que hacer nada, hemos leído muchas historias que no siempre terminan bien, pero hay también otras que terminan con un final feliz pues se han conocido y están juntos hasta el día de hoy.
Antes de lanzarte a este nuevo amor, mira bien sus consecuencias.

Intenta no mentir en nada, pues Internet es donde más sincera puedes ser, porque no te conocen y podrás comprobar si te pueden llegar a amar siendo tú misma, sin necesidad de simular ser otra persona.

No simules ser otra persona, ¿acaso no quieres ser amada por ser tal cual eres? Y ¿cuántas veces hemos perdido lindos amores por mentir?

Bueno les traeré otro tema con las mentiras de Internet, pero por ahora piensa, medita, es tiempo de estar contigo misma, dentro de tu propio silencio y ver qué deseas de esta relación.

No todos los amores de Internet acaban mal, hay personas muy felices de haberse conocido por Internet. Lo importante es no hacer daño y que nadie salga lastimado de una relación por este medio, así como de la vida real.

Alicia
Compartido en la Web

jueves, 3 de julio de 2014

Trenza tu tristeza...

"Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. Que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa.Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. " (Paola Klug, La PInche Canela

http://paolak.wordpress.com/2014/03/04/trenzare-mi-tristeza/ )

La pérdida de un ser querido puede ser solo una ilusión...


Todos hemos experimentado la pérdida de un ser querido, más o menos cercano a nosotros. Sin embargo la sensación de pérdida no tiene que ver con cuan cercano sea el vínculo filial. El gran Kabalista del siglo 16 Rabi Isaac Luria, El ARI, nos dice en su explicación sobre lo que Él llama “las ruedas del alma” o reencarnación, que los “seres no mueren” solo los cuerpos lo hacen. La esencia del SER es el alma, no su envase. También nos dice que el sentimiento de pérdida aparece por 3 principales razones.
1. La gente piensa que morir es malo y no lo es ya que alguien solo muere por haber terminado su corrección en ese cuerpo. Cuando una persona no puede seguir creciendo espiritualmente en una cierta familia, vida o incluso cuerpo; deja ese vehículo y comienza de nuevo con toda una nueva vida por delante en un nuevo cuerpo, a menos que esta persona haya terminado totalmente su corrección y ya no tenga que volver a este mundo de limitaciones.
2. No haber resuelto situaciones en vida y sentir que hay una deuda con esa persona. Esto nos produce un sentimiento inconsciente de culpa pues intuimos que ese ser querido no pudo haber completado su trabajo y tendrá que reencarnar por no haberle facilitado la tarea de arreglar esa situación conflictiva que compartíamos. Mas adelante explicaremos porque es MUY peligroso sentir este tipo de deuda.
3. La conexión que teníamos con esa persona era mucho más física que espiritual y cuando el cuerpo físico desaparece sentimos la pérdida. Si la relación que tenemos con esa persona en vida es a un alto nivel espiritual, es decir sabemos realmente quien es, como es, que siente, como siente y creamos un lazo de Amor Incondicional con su alma, ese SER no puede separarse de nosotros y siempre lo sentiremos presente. Esto es tan así que si el vínculo es real, es decir la relación que tienes con esa persona es para DAR y no para recibir, siempre podrás darle incluso después de la muerte física; pero para esto no debe haber egoísmo en el vínculo.
Hay mucha gente aun con quienes puedes establecer un vínculo eterno, más allá del tiempo y el espacio. Hazlo y nunca más perderás a un ser querido!

miércoles, 2 de julio de 2014

¿ Tienes USB y Blutufe?

Historia bien contada, mostrando la rapidez de la modernidad, difícil, casi imposible de entender por los maduritos. Léelo, te partirás...

Antonio sacó el papel de su bolsillo, confirmó lo que leía y preguntó a la dependienta:

- Hola, tenéis pendrive?
- Si, tenemos.
- ¿Que es un pendrive? ¿Puedes explicármelo? Mi hijo me pidió que le comprara uno.
- Bueno, un pendrive es un aparatito en el que se guarda todo lo que hay en el ordenador...
- Ah, es como un disquete...
- No. En el pendrive Vd. puede salvar textos, imágenes y películas. El disquete, que ya ni existe, solo guardaba texto.
- Ah, vale, quiero uno...
- ¿Cuántos gigas?
- ¿Ehhhh?
- ¿Cuántos gigas?
- Y... ¿qué es un giga?
- Es el tamaño del pen.
- Ah, vale. Quería uno pequeño, que sirva para llevar en el bolsillo, no muy grande...
- Todos son pequeños, señor. El tamaño se refiere a la cantidad de cosas que puede guardar...
- Ah, vale.... ¿Y cuántos tamaños tenéis?
- Puede tener 2, 4, 8, 16, 32 gigas...
- Hmmmm, mi hijo no me dijo cuántos gigas necesita...
- En ese caso, lo mejor es llevar el mayor.
- Si, bueno, creo que si... ¿cuánto cuesta?
- Bueno, el precio varía según el tamaño. ¿Su entrada es USB?
- ¿Cómo?
- Es que para acoplar el pen en el ordenador debe haber una entrada compatible...
- ¿USB no es la potencia del aire acondicionado?
- No, eso es BTU.
- Ah! Si, es eso... Confundí las iniciales... Y yo que sé si la entrada del ordenador es USB...
- USB tiene una salida rectangular con unos dientecillos que encajan en el puerto USB. El otro tipo es el PS/2, más tradicional, aquí Vd. tiene que meter el pin en un agujero redondito... ¿Su ordenador es nuevo o antiguo? Si es de los nuevos es USB, pero si es algo más viejo es PS/2.
- Creo que el mío tiene 2 años. El anterior aún tenía disquete. ¿Te acuerdas del disquete? Cuadradito, negro, fácil de cargar, casi no tenía peso. Mi primer ordenador funcionaba con esos disquetes que había, tipo galleta, grandones y cuadrados. Era muy simple... ¿No crees? Los de hoy ni tienen entrada para disquete. O es CD o pendrive. ¡Qué cosa! Bien, no sé qué hacer. Mejor le voy a preguntar a mi hijo.
- Claro, ¿por qué no le llama?
- Ya me gustaría, pero mi móvil es nuevo y tiene tantas cosas que ni aprendí aún a marcar...
- Déjeme ver... ¡Guau! ¡Es un Smartphone! Este es muy bueno... Tiene Bluetooth, woofle, brufle, trifle, banda ancha, teclado touchpad, cámara fotográfica, flash, vídeo, radio AM/FM, TV digital... también puede enviar y recibir e-mail, torpedo direccional, micro-ondas y conexión wireless....
- ¿Blu... Blu... Blutufe? ¿Y micro-ondas? Entonces, puedo cocinar???????
- No, no señor. Vd. me hace gracia.... Es que este funciona en el sub-padrón y por ello es mucho más rápido...
- Y... ¿para qué sirve el blutufe ese?
- Es para poder comunicar un móvil con otro, sin cables....
- ¡Qué maravilla! ¡Qué gran novedad! Pero, vamos a ver, ¿los móviles no se comunican unos con otros sin cable? Yo nunca he necesitado de un cable para llamar a otro móvil... Cable, en un móvil, que yo sepa, es solo para cargar la batería...
- No, ya veo que no entiende mucho de esto. Mire, con el Bluetooth Vd. pasa los datos de su móvil a otro móvil... Por ejemplo, su guía de teléfonos...
- Ah! ¿Y antes necesita un cable?
- No, tenía que cambiar el chip.
- ¿Hein? Ah, sí, el chip... Entonces, hoy, ya no es necesario el chip
- Si, es necesario, pero el Bluetooth es bastante mejor...
- Que bien esto del chip... ¿Mi móvil tiene chip?
- Momentito, déjeme ver... Si, tiene chip.
- ¿Y yo que hago con el chip?
- Si Vd. necesita o quiera cambiar de operador, portabilidad, todo eso, ¿sabe?...
- Si lo sé... Claro que lo sé. ¿No iba yo a saber una cosa de esas, tan simple? Entonces, imagino, para conectar todo eso y después de un curso de dos meses, solo necesito clicar en unos doscientos botones, ¿no? ...
- Noooooo! Es todo muy simple... es fácil de aprender. ¿Quiere llamar a su hijo? Escriba aquí su número, teclee y apriete el botón verde... ya está llamando...
Antonio sujeta el celular con la punta de los dedos, temiendo ser llevado por los aires... hacia otro planeta!!!
- Hola, hijo, soy papá... Si, dime hijo, el pendrive que quieres es de cuántos... ay, ¿cómo es el nombre? ... Ah, gracias, ¿cuántos gigas?... 8 gigas. Vale, y hay otra cosa... ¿cómo era? Ah, ¿la conexión es USB? … ¿Si? Vale... ¡qué locura!!! Vale, hijo, te llevo el pendrive...
- ¿Qué edad tiene su hijo?
- Va cumplir 10 en Marzo...
- Oh, ¡¡que rico!!!
- Pues sí, señorita, me llevo uno de 8 gigas con conexión USB...
- Ok, señor... ¿lo quiere para regalo?
Más tarde, en su oficina, Antonio examinó el pendrive, un minúsculo objeto, menor que un mechero, capaz de grabar películas... Pero... ¿dónde iremos a parar? Mira con cierto recelo, su móvil que está sobre la mesa. "Máquina infernal", piensa. Todo lo que él necesita es un teléfono capaz de marcar números y recibir llamadas. Y, en este momento, tiene en sus manos un dispositivo sofisticado, tan complejo que nadie que no sea especialista sabrá comprender.
En casa, entrega el pendrive a su hijo y le pide ver cómo funciona. El niño, inserta el dispositivo en el ordenador y se abre una ventana en la pantalla... Seguidamente, con el ratón, abre una página de Internet en inglés. Selecciona unas palabras y un 'heavy metal' infernal invade la habitación y los oídos de Antonio. Otro clic y se acaba la música. El niño comenta:
- Bueno, Papa, bajé la música. Ahora, me llevo el pendrive a cualquier sitio y donde haya una entrada USB, lo inserto y puedo escuchar la música. En mi móvil, por ejemplo.
- AH... ¿tu móvil tiene entrada USB?
- Claro... el tuyo, también....
- ¿Ah, sí? ¿Eso quiere decir que puedo grabar músicas en un pendrive y escucharlas en mi móvil?
- Si, claro...

Aquella noche, antes de dormir, le dio un beso a Clarita, su mujer, y dijo:
- ¿Sabes que tengo Blutufe?
- ¿Qué es eso?
- Blutufe. No me vas a decir que no sabes lo que es, ¿no?
- No fastidies, Antonio, déjame dormir.
- Cariño, ¿te acuerdas de cómo era la buena vida, cuando un teléfono era un teléfono, un grabador era un grabador y un toca-discos solo tocaba discos? ¡Y solo había que pulsar un botón!
- Claro que me acuerdo, Antonio. Hoy es bastante mejor, ¿no? Varias cosas en una sola... Hasta tienes Blutufe y conexión USB también... ¡Que bárbaro, Antonio, mi enhorabuena!!!
- Clarita, con tanta tecnología envejecemos más rápido. Me pongo malo solo de pensar cuantas cosas hay por ahí que nunca usaré...
- Ah!!!!! ¿Y por qué?
- Porque yo aprendí a usar el ordenador y el móvil y todo lo que aprendí ya está anticuado...
- Hablando de eso, tenemos que cambiar de TV.
- ¿Qué??? ¿Se estropeó la nuestra?
- No, pero la nuestra no tiene HD, tecla SAP, slowmotion y reset.
- ¿Todo eso?
- Todo....
- Y la nueva, ¿va a tener blutufe?
- Buenas noches, Antonio, duérmete que ya no te aguanto más...
(El autor es desconocido, pero podría ser cualquiera de nosotros o alguien que haya nacido en los años 40, 50, 60 e, incluso, en los 70).